lunes 31 de mayo de 2010

Cómo Prevenir el Abuso de Nuestros Niños


Prevención del Abuso Infantil
Marisol Muñoz-Kiehne, PhD
“Más vale prevenir que tener que remediar…”
Queremos proteger a todos nuestros niños y queremos que nadie los lastime, mas, cuando nos
sentimos desesperados, a veces lastimamos a quienes más queremos. Y queremos enseñar a nuestros
niños a protegerse y a pedir ayuda si alguien les amenaza o les hace daño.
El asunto del abuso infantil es delicado y difícil, doloroso y complejo, pero real y muy importante. Los
niños pueden sufrir por descuido y negligencia, o por abuso fìsico, mental, emocional, verbal, y
sexual.
Lamentablemente, muchos de nuestros niños son víctimas de abuso infantil, el cual afecta a todo
grupo social, y cuyos efectos dañinos tienden a ser duraderos. De hecho, los estudios señalan que más
de la mitad de los niños que crecen en ambientes violentos desarrollan problemas emocionales serios.
Muchos de los niños maltratados cuando pequeños se convierten en víctimas o agresores en la niñez y
en la adultez. Y, a menos que interrumpamos el ciclo, el abuso infantil será pasado de generación en
generación, pues consta de comportamientos aprendidos por medio de la observación e imitación.
Si bien existen tratamientos para ayudar a sanar las heridas causadas por el abuso infantil, son
preferibles la prevención y/o la intervención temprana.
Ofrecemos las siguientes guías para prevenir situaciones de abuso y para enseñar a nuestros niños a
protegerse y a pedir ayuda si alguien les amenaza o les hace daño.
Supervisión:
• ¡Ojos abiertos! Observar cuidadosamente la apariencia y comportamiento de sus niños,
supervisar su juego y actividades diarias.
• ¡Oídos listos! Escuchar lo que dicen, cómo lo dicen, y lo que no dicen sus niños.
• Prestar atención a las relaciones de sus niños con otras personas y estar alerta al entorno físico
y social de los lugares que frecuentan.
• ¡Cuidado con quien los cuidan! Escoger a conciencia a quién le encarga sus niños.
• ¡Cuidado con quien se juntan! Conocer las amistades de sus niños y sus familiares.
Comunicación:
• Demostrarles a sus niños diariamente que son importantes y valiosos.
• Platicar frecuente y honestamente con ellos.
• Hacerles preguntas y responder a las preguntas de sus niños.
• Enseñarles a reconocer y expresar sus sentimientos, tales como la incomodidad y el temor.
• Repasar regularmente con sus niños las reglas de seguridad y los planes de emergencia,
jugando “¿Qué harías si…?”
• Discutir las noticias relacionadas al abuso infantil según el nivel de comprensión de sus niños.
Educación:
• ¡Lo antes, mejor! Nunca es muy temprano para empezar a enseñarles a protegerse.
• Enseñarles su nombre, dirección, y teléfono, y a no compartir información personal con
desconocidos.
• Enseñarles a consultar a los adultos antes de contestar la puerta o el teléfono o aceptar regalos
o invitaciones.
• Enseñarles la diferencia entre los secretos saludables (sorpresas) y los secretos peligrosos.
• Enseñarles a cómo mantener distancia física segura y educarles sobre las partes privadas del
cuerpo de sus niños, y quién puede tocarlas y cuándo.
• Practicar estrategias para lidiar con la intimidación y con invitaciones amistosas, ensayando
decir “¡No!” y pedir ayuda.
• Recordarles que el abuso nunca es culpa de los niños.
• Utilizar recursos educativos (libros, juegos) sobre cómo prevenir el abuso infantil.