miércoles 18 de junio de 2008

Las diferencias en el manejo de las finanzas familiares

Las diferencias en el manejo de las finanzas familiares son una de las principales causas de divorcio en Estados Unidos y P.R., pero la comunicación y planificación temprana entre parejas son clave para la armonía económica, según expertos.

Varias encuestas citan problemas financieros como causa de divorcio, incluida una realizada por City Bank en 2006, que indica que 60 por ciento de los divorciados menciona las discusiones sobre dinero como uno de los principales factores de la separación.

Igualmente, de acuerdo con el Programa de Prevención y Mejoramiento de las Relaciones (PREP en inglés), un programa nacional de educación e investigación para el mejoramiento de los matrimonios, el dinero es el tema sobre el que más se discute en la mayoría de las parejas.

Sin embargo, el programa enfatiza que el tema sobre el que discuten los matrimonios no es tan importante como la manera en cómo lo discuten, y esto se aplica igualmente para los asuntos financieros.

Las finanzas juegan un gran rol en los divorcios, superadas sólo por (los asuntos) sexuales” como causales de separación, dijo una planificadora y analista financiera de divorcios .

Frente a esto, señaló, “mi consejo es que las personas que están considerando casarse, y los matrimonios, tengan francas conversaciones sobre los asuntos de dinero, desde cómo manejar las cuentas y tarjetas de crédito, hasta cuándo y cómo realizar las grandes compras (del hogar)”.

igualmente importante que ambos miembros de la pareja participen con igual peso en las decisiones financieras, sin importar quién sea el proveedor principal. En tal sentido indica que muchas mujeres que no trabajan, o que por razones culturales dejan las decisiones financieras a los esposos, deben tomar un papel más participativo en los asuntos financieros.

“Las mujeres más atemorizadas en los casos de divorcio son aquellas que han dejado todas (las decisiones y acciones financieras) a los esposos por muchos años, creyendo totalmente en ellos y manteniéndose en la oscuridad”,

esto puede conducir a serios problemas en la eventualidad de un divorcio, porque “el hombre en el que confiaste totalmente puede comenzar a esconder los bienes matrimoniales (cuentas, propiedades, etc.) si ve que se está acercando un divorcio, y esto se ve con frecuencia”.

Pero para evitar que los asuntos monetarios se conviertan en foco de problemas matrimoniales, la conversación temprana antes del casamiento sobre los asuntos monetarios es fundamental. Uno de los primeros temas a tratar son las deudas que ambas partes traen por su cuenta a la unión matrimonial.

El Departamento de Familia , cita un estudio que revela que 66 por ciento de los problemas asociados con deudas significativas es uno de los cinco principales obstáculos financieros que afectan a los matrimonios.

De modo que uno de los principales temas que deben tratar las parejas al contraer matrimonio es hacer una evaluación de las deudas acumuladas por cada uno que formarán parte de la economía familiar, y hacer un plan de pago de deudas para eliminar este obstáculo que afectará el crecimiento financiero de la pareja.

Sintonizar los estilos personales de gastos es otra prioridad. Si un miembro de la pareja es “derrochador” y el otro es “controlador”, o si uno es “arriesgado” en las compras o inversiones y el otro es “conservador”, éstos son temas que mejor se conversan y acoplan tempranamente antes de que sea muy tarde para encontrar soluciones.

Otro aspecto a tratar son las metas comunes y su planificación. Éstas van desde el pago de deudas hasta la compra de autos y casa, el ahorro para la educación de los hijos, los planes para la jubilación, los objetivos de inversión.

Qué se quiere, cómo lograrlo, cuándo lograrlo, y cuál es el plan para alcanzar la meta, son preguntas que sirven de puente para discutir cada uno de los objetivos financieros del matrimonio, pero es importante estar en sintonía en cuanto a los valores monetarios básicos incluso desde antes de dar el gran “sí”.

Consejos para Parejas que no se Pueden Poner de Acuerdo Sobre las Finanzas del Hogar

Para muchos matrimonios es difícil ponerse de acuerdo sobre las finanzas del hogar. Por lo general una persona gasta o ahorra más en comparación a su cónyuge o tiene una visión diferente sobre cómo manejar el dinero. Debido a factores como estos, muchas parejas tienen constantes peleas sobre el dinero del hogar. En no poder reconciliar las diferencias sobre el dinero puede causar serios problemas en las finanzas del hogar y dañar su matrimonio.
El ponerse de acuerdo con su pareja sobre lo que es una buena mayordomía financiera puede ser un proceso difícil si no usan las herramientas adecuadas. La frustración de no poder entenderse da lugar a discusiones, peleas, enojo y muchas otras acciones negativas. Lo bueno es que existen maneras en las cuales se pueden evitar las discusiones y llegar a un acuerdo financiero con su cónyuge.
A continuación le queremos dar algunos consejos sobre cómo solucionar las diferencias financieras con su pareja. Estas herramientas están creadas para ayudarle a encontrar un acuerdo financiero que sea de mutuo agrado para usted y su cónyuge.


Busquen a Dios. ¡Qué bueno es saber que cuando tenemos problemas con nuestra pareja, Dios está allí para ayudarnos a resolver esas diferencias que pueden herir el matrimonio! Aunque muchos casados saben esto, pocas parejas oran para que Dios les ayude a llegar a un común acuerdo sobre las finanzas del hogar. A Dios le interesa que en su matrimonio no existan problemas sobre las finanzas ya que estos problemas eventualmente van afectar negativamente al hogar. Como matrimonio tomen el tiempo para orar, leer la Biblia y pedirle a Dios para que les ayude a ponerse de acuerdo sobre el mejor uso del dinero. Con la ayuda de Dios ustedes van a lograr ser buenos mayordomos de sus finanzas y su matrimonio se fortalecerá.


Usted ya no es soltero. Normalmente, antes de casarse, las personas ya han establecido patrones financieros y están acostumbrados a manejar el dinero como mejor les parece. Por lo general usan el dinero sin tener que dar cuenta a otros sobre el estado de sus finanzas personales. Al casarse esto cambia porque ahora "ya no son dos, sino uno". Sus acciones financieras ya no sólo le afectan a usted sino que también afectan a su pareja. Por ejemplo, sus deudas, mal crédito y falta de pago, tarde o temprano afectarán negativamente a su cónyuge. Por lo cual es necesario que cada vez que usted gasta y ahorre, piense que ya no está solo sino que sus acciones financieras pueden afectar positivamente o negativamente a su pareja.


No se compare con otros matrimonios. Algunas parejas tienen problemas en sus finanzas porque viven imitando lo que otros matrimonios hacen. Desarrollan hábitos financieros alrededor de lo que hacen los vecinos, colegas, amistades o incluso familiares. El compararse con otros matrimonios es un error porque cada pareja es única. Factores tales como ingresos, edad, educación, personalidad y varios otros factores hacen que cada matrimonio sea diferente. Por lo cual lo que funciona para un matrimonio puede ser que no funcione para otro. Dicho esto, aconsejamos que en lugar de imitar lo que otros hagan, tomen el tiempo de conocerse como matrimonio. Es importante que usted y su cónyuge sepan cuales son sus similitudes y diferencias referentes a las finanzas del hogar. Entre más se enfocan en su matrimonio, y no lo que hacen otros, usted estará mejor preparado para crear un plan financiero que se conforme a las particularidades de su hogar.


Definir prioridades. Como matrimonio deben decidir cuales son sus metas financieras. Puede ser que su meta sea el pagar sus deudas, el comprar un auto, comprar una casa o estar preparados para tener hijos. Incluso puede ser que su meta como pareja sea el pasar un buen tiempo o viajar. Sin importar cual sea su meta financiera es importante que hable con su pareja y juntos lleguen a un acuerdo de cuales van hacer las prioridades financieras en su matrimonio.
Formen un presupuesto. Evite que en su hogar haya confusión sobre cuánto es lo apropiado o inapropiado de gastar o ahorrar. Forme un presupuesto con su cónyuge y pongan por escrito cuánto van a gastar, a ahorrar, donar o invertir por mes. Al crear su presupuesto, sean razonables; sus metas presupuestarias deben ser alcanzables tanto para usted como para su pareja. El tener un presupuesto le ayudará a evitar confusiones y le dará una mejor idea de cuales son las obligaciones financieras mensuales que como matrimonio deben cumplir.


No se den por vencidos. Muchas veces las parejas tratan de hacer cambios y llegar a un acuerdo sobre las finanzas pero pronto regresan a tener problemas. Habitualmente esto pasa porque las parejas no cumplen con las metas financieras que se han trazado. Estas personas piensan que ya hicieron el intento de tener un presupuesto o un plan financiero y es algo que no va a funcionar en su matrimonio. Por lo consiguiente se dan por vencidos y regresan a los patrones financieros del pasado. Es importante que usted se de tiempo. Como matrimonio están aprendiendo a cambiar y a formar hábitos financieros que le ayudarán a alcanzar sus objetivos. Si acaso no pudieron cumplir las metas que se trazaron durante el mes, no se den por vencidos; Traten de nuevo al siguiente mes. Puede que al principio no logren todas sus metas pero con el tiempo y la práctica, eventualmente lograrán lo que se han propuesto.