sábado 2 de abril de 2011
domingo 6 de marzo de 2011
Que es la oración
Aprendiendo a Orar
¿Que es la oración y como hay que orar?
La oración es hablar con Dios, como si hablaras con un amigo, Dios quiere que le cuentes lo que te pasa, que le compartas las cosas que tal vez no lo quieres contar a nadie. El te ama y es por eso que quiere tener una relacion contigo. Tienes que pensar primero que Dios esta esperando escucharte, cuando charlas con Él estas teniendo una relacion de amigos. Jesús es un amigo que te puede ayudar mucho más de lo que crees. A Jesús le gusta que seamos sinceros cuando oramos, Él no necesita palabras dificiles, pues entiende todo lo que le quieras decir. A Jesús tampoco le gustan las oraciones que repiten siempre lo mismo, ¿te gustaria que venga un amigo y te repita muchas veces lo mismo como si fuera un robot? seguro que no, a Jesús tampoco. Solo hablale como un amigo
¿Que cosas se pueden orar?
Puedes pedir cosas de todo tipo, por ejemplo que Dios ayude a tu familia o que te sane de una enfermedad, pedir ayuda por tus padres y amigos o por cualquier persona. También por tus estudios. Además de pedirle todo tipo de cosas puedes simplemente contarle cosas que te preocupen y te den miedo o tristeza. Puedes pedirle a Dios que te de alegria y paz. Si le pides Dios pede ayudarte a resolver todo tipo de problemas. (avanzakids.com)
Estos son algunos versos de la biblia que hablan de la oración:
1 tesalonicenses 16:20
"Estén siempre contentos. Oren en todo momento.Den gracias a Dios en cualquier circunstancia. Esto es lo que Dios espera de ustedes como cristianos que son. No alejen de ustedes al Espíritu Santo"
Filipenses 4:6-7
"No se preocupen por nada. Más bien, oren y pídanle a Dios todo lo que necesiten, y sean agradecidos. Así Dios les dará su paz, esa paz que la gente de este mundo no alcanza a comprender, pero que protege el corazón y el entendimiento de los que ya son de Cristo".
Santiago 5:13
"Si alguno de ustedes está triste, póngase a orar. Si está alegre, alabe a Dios con cánticos". (avanzakids.com)
Consejos para mejorar los hábitos de estudio en los niños

Si tu niño muestra dificultades para concentrarse, demora en aprender las lecciones y tiene apatía por los estudios, quizá se deba a problemas en sus hábitos de estudio. En cuidado infantil te acercamos algunos consejos:
Horarios fijos para iniciar los repasos
Inicia siempre a la misma hora los repasos, tal vez en un principio le cueste pero conforme pasen los días le será más fácil concentrarse
Cada materia necesita tener un tiempo límite, de acuerdo a su dificultad asígnale un horario. Te recomendamos combinar los cursos más complicados con los menos trabajosos
Crea en tu hijo la necesidad de hacer resúmenes o subrayar frases mientras lee cada tema, así captará los conocimientos con rapidez y evitará confusiones
Resalta sus aciertos antes que los errores. Anima al pequeño si sus calificaciones subieron en una asignatura, aún cuando en otra haya bajado su promedio
Controla el impulso de resolver sus problemas académicos, tenle paciencia, guíalo y espera mientras logra corregir sus errores
Explícale a tu niño cuán importante es tener disciplina en los estudios, sin presiones, ni regaños anímalo a descubrir lo gratificante que resulta aprender, conforme él lo comprenda se hará más independiente en esta área.
Cuando son pequeños ( a los 6 años por ejemplo) . Piensa en dedicarle 1 hora diaria todos los días, donde leerle un cuento, aprender a hacer puzzles, dibujar o recortar serán sus primeras tareas durante esta etapa
Tu lema debería ser “primero las tareas y luego la diversión” así el pequeño sabrá que si cumple con todas sus responsabilidades sin demoras podrá entretenerse con el ordenador, jugar con sus hermanos, o ver su programa preferido en la televisión
Mientras tu niño crece (7 ú 8 años) necesita dominar mejor los horarios. Plantéale empezar haciendo un crucigrama a manera de introducción y mídele el tiempo que demora en hacerlo, luego rétalo a realizar la misma tarea en un menor tiempo, es un ejercicio interesante para que el niño sepa aprovechar los minutos sin distraerse
Después de este calentamiento el niño pasará a las tareas académicas, por ejemplo leer 15 minutos todos los días y mantener el ritmo en las lecturas mientras lo hace. Conforme el pequeño madure aquella actividad del crucigrama será reemplazada por ejercicios sencillos en la materia más fácil, para luego continuar con los cursos difíciles, esos que siempre los chicos quieren dejar para el día siguiente.Espero que algunos de estos consejos te ayuden a mejorar los hábitos de estudios en tus hijos y nunca olvides presentarselos a Dios cada día.
Consejos para aprender a amar a tu conyugue
Consejos La queja más frecuente respecto a los hombres de parte de las mujeres es la de que estos no escuchan. La queja más frecuente de los hombres respecto a las mujeres es la de que ellas siempre están intentando cambiarlos.
Con frecuencia se escucha en matrimonios con problemas, una expresión muy significativa: "somos muy diferentes". Y no se cae en la cuenta que el problema no está en ser diferentes, sino en comprender esas diferencias. Lo primero no se puede evitar. Lo segundo es una conquista. Una buena comprensión del sexo opuesto ha salvado muchos matrimonios.
Diferentes en los valores
La queja más frecuente respecto a los hombres de parte de las mujeres es la de que estos no escuchan. El hombre generalmente o no le hace caso o escucha sólo unas palabras y a continuación da una solución. Además el hombre termina confundido, porque a ella parece ser que eso no le basta. Y en general sucede que la mujer desea solidaridad y comprensión y el hombre piensa que ella necesita soluciones.
La queja más frecuente de los hombres respecto a las mujeres es la de que ellas siempre están intentando cambiarlos. Cuando una mujer quiere a un hombre, se siente responsable de contribuir a su crecimiento e intenta ayudarle a mejorar su modo de hacer las cosas. Por mucho que se resista a su ayuda, ella persiste y busca cualquier momento para decirle lo que tiene que hacer. Ella cree que le está ayudando y él que le está controlando. Lo que él desea de la mujer es aceptación.
¿Por qué pasa esto?
1. El hombre.
Los hombres dan valor al poder, a la competitividad, a la eficiencia, al logro. Siempre están haciendo cosas para demostrar su valía, para desarrollar su poder y sus capacidades. Eso define su sentimiento del yo. Se realizan a través del éxito y del logro. De ahí incluso sus gustos: el deporte, la caza, la acción... Les tiene generalmente sin cuidado las novelas románticas y los libros de formación personal. Se interesan más por los objetivos y las cosas que por la gente y los sentimientos. A los hombres les preocupa las cosas que pueden ayudarles a manifestar poder mediante los resultados y la consecución de sus objetivos. Y todavía mejor si lo hacen solos. La autonomía es un símbolo de eficiencia, poder y competencia.
Comprender esta característica puede ayudar a las mujeres a entender por qué los hombres muestran tanta resistencia a que se les corrija o se les diga lo que tienen que hacer. Ofrecer a un hombre un consejo que no ha pedido, equivale a suponer que no sabe lo que debe hacer o que no es capaz de hacerlo solo. Los son muy sensibles a esta cuestión. También a esta luz debe entender la mujer por qué el hombre habla poco de sus problemas y se los guarda para sí. Pedir ayuda sería una señal de debilidad. Sin embargo, cuando necesita ayuda, pedirla es una señal de sabiduría. Y en ese caso buscaría a alguien que le merezca consideración.
Finalmente, todo lo anterior es una de las razones por las que los hombres ofrecen de manera instintiva soluciones cuando las mujeres les hablan de sus problemas. El hombre en estas situaciones se pone el título de “arreglalotodo” e intenta dar consejos para demostrar su cariño. Quiere ser útil; cree que con sus consejos va a ser más valorado. No se da cuenta de que puede ayudar a una mujer con solo escucharla.
2. La mujer
Las mujeres no tienen los mismos valores. Dan importancia al amor, a la comunicación, a la belleza, a las relaciones. Dedican más tiempo a apoyarse, a ayudarse, a cultivarse. Sus sentimientos y la calidad de sus relaciones definen su sentido del yo. En esto encuentran su realización. Y, en consecuencia, todo en ellas refleja estos valores. Más que construir autopistas, les interesa convivir en armonía, en comunidad y en amorosa cooperación. Es un modo opuesto al del hombre.
Les encanta una ropa diferente cada día, según se sientan. Es para ellas muy importante la relación personal, especialmente en relación con sus sentimientos. Pueden incluso cambiarse se ropa varias veces al día según sean sus estados de ánimo.
Importancia primordial tiene para la mujer la comunicación. Manifestar los propios sentimientos es mucho más importante que alcanzar metas o éxitos. Hablar y relacionarse entre ellas es fuente de enorme satisfacción. Al hombre le resulta difícil entender esto. Las mujeres están orientadas hacia las relaciones y no los objetivos. Les importa más expresar su bondad, su amor y su afecto. Así por ejemplo dos hombres se encuentran para almorzar porque ven en el hecho de ir al restaurante una forma práctica de conseguir alimentación y tratar un asunto. Para dos mujeres es una forma de cultivar una relación, en donde se van a dar apoyo mutuo. Tienden las mujeres incluso a ser muy francas e íntimas.
La mujer además es muy intuitiva, en el sentido de una capacidad de prever las necesidades ajenas. Entre mujeres ofrecer ayuda no es ni una ofensa ni necesitar ayuda una señal de debilidad. Lo mismo en el hombre sí puede serlo. Para ella el que alguien le ofrezca ayuda es un galardón: hace que se sienta amada y halagada.
3. Soluciones para estas situaciones
a. Para la mujer: deja de dar consejos. Un ejemplo: se hace un viaje y después de perderse, se dan cuenta que llevan dando vueltas al mismo sitio. Ella sugiere pedir ayuda. Él se enfada. ¿Qué ha pasado? El mensaje real ha sido el siguiente: ella dice: yo te quiero, me preocupo por ti y te ofrezco mi ayuda. Él entiende: no confío en que llegues a donde vamos; eres un incompetente. ¿Qué hacer? Tratar de manifestar que se comprende lo que él está haciendo por ella, aunque sea con el silencio. Cuando una mujer ofrece un consejo que no se le ha pedido e intenta ayudar a un hombre, no se da cuenta de lo crítico o poco afectuoso que puede parecerle a él su gesto. Más aún, es muy posible que el hombre se sienta más susceptible con las cosas pequeñas que con las grandes.
b. Para el hombre: aprende a escuchar. Los hombres deben recordar que las mujeres hablan de sus problemas para intimar y no precisamente para conseguir soluciones. A menudo la mujer sólo quiere manifestar sus sentimientos acerca de cómo le ha ido un día y el esposo creyendo ayudar la interrumpe y le ofrece una retahíla de soluciones. Y no entiende en consecuencia por qué esto le sienta mal a ella. Un ejemplo: no me queda libre ni un minuto (dice ella). Deberías dejar ese trabajo (dice él). El trabajo me gusta, lo que pasa es que... (dice ella). Tú has sólo lo que puedas (dice él). Ya lo hago. Es increíble, pero hoy no he llamado por teléfono a mi mamá (dice ella). No te preocupes. Lo entenderá (dice él). Pero no te das cuenta que está muy sola (dice ella). Te preocupas demasiado, y por eso vives infeliz (dice él). Entonces se enfada y grita: es que no me escuchas. Un modo de relacionarse con la mujer es escucharla con solidaridad y comprensión.
Síntesis: los dos errores que más se cometen:
Cuando la mujer está disgustada, el hombre trata de cambiar sus sentimientos convirtiéndose en el señor “todo arreglado” y ofreciendo para sus problemas soluciones que descalifican sus sentimientos.
Cuando un hombre comete errores, la mujer intenta cambiar su conducta convirtiéndose en el comité para la mejora del hogar y ofreciendo consejos no solicitados.
4. En defensa de ambos
Al afirmar lo anterior no se dice que no haya cosas buenas en ambos en su forma de intervenir. El error realmente no es de fondo, sino de forma. La mujer aprecia la presencia del “arreglalotodo”, siempre que no aparezca cuando esté disgustada. El hombre aprecia la presencia del “comité para el arreglo del hogar siempre y cuando él lo haya pedido”. La comprensión de estas diferencias hace que sea fácil respetar la sensibilidad del otro y prestarle apoyo.
Cuando una mujer se resiste a las soluciones que le ofrece el hombre, éste siente que se está poniendo en cuestión su competencia. Por ello su disposición a escuchar también sufrirá menoscabo. Breves ejemplos de cómo el hombre puede por error invalidar sentimientos o bien ofrecer soluciones no deseadas: “No deberías preocuparte tanto”. “Pero eso no es lo que yo te he dicho”, “Muy bien, lo siento. ¿Por qué no lo olvidamos?”, “pero sí hablamos de ello”, “no deberías tomártelo así”, “muy bien, yo limpio el...”, “si vas a quejarte luego, no lo hagas”, “de ahora en adelante yo me encargo”, “te importaría ir al grano”.
Cuando el hombre se resiste a las sugerencias de la mujer, ella cree que él es un orgulloso y que no la apoya. Algunos ejemplos de cómo la mujer puede molestar al hombre dando consejos o críticas aparentemente inofensivas: “¿Cómo se te ocurre comprar eso?”, “los platos están todavía mojados”, “llevas el pelo muy largo”, “hay sitio para aparcar ahí, no lo has visto?”, “no lo pongas ahí, se va a perder”, “deberías llamar al fontanero, porque...”, “deberías pasar más tiempo con los niños”, “¿Cómo puedes pensar en ese despacho tan desordenado”, “Conduces demasiado deprisa”, “deberías haber llamado, pues no sé dónde estabas”, “las patatas fritas tienen mucho aceite, no son buenas para tu corazón”, “esa camisa no va bien con esos pantalones”...
viernes 4 de marzo de 2011
"Bullying" acoso de los niños

¿Sabías que tu hijo puede estar siendo víctima de Bullying en su escuela?
¿Qué es esto? El bullying Es una palabra proveniente del vocablo holandés que significa acoso.
El primero que empleó el término “bullying” en el sentido de acoso escolar en sus investigaciones fue Dan Olweus, quien implantó en la década de los ’70 en Suecia un estudio a largo plazo que culminaría con un completo programa antiacoso para las escuelas de Noruega.
Actualmente cada vez escuchamos más esta palabra y es debido al enorme incremento que ha habido de casos de acoso en las escuelas.
El agresor acosa a la víctima cuando está solo, es por esto que la mayoría de las veces los maestros no se dan por enterados.
Actualmente está presente casi en cualquier lugar, primarias, secundarias y preparatorias tanto públicas como privadas y no hace distinción a ningún sector de la sociedad ni hay diferencia en el sexo (aunque hay una predominancia de varones agresores), en las víctimas no hay ninguna. Y ahora se ha adaptado a la tecnología ciber bullying.
Algunos tipos de Bullying son:
• Bloqueo social: prohibir jugar con el grupo, prohibir hablar “tu no”, apartarlo, hacerlo llorar para estigmatizarlo y presentarlo como flojo, indigno, débil, estúpido….
• Hostigamiento: desprecio, falta de respeto, burla, odio, ridiculización.
• Manipulación social: inducir el rechazo de otros, por lo que se suman a la agresión de manera
involuntaria, ya que perciben al niño como merecedor del acoso.
• Físico: golpes, empujones, palizas organizadas.
¿Sabías que tu hijo puede estar siendo víctima de Bullying en su escuela?
¿Qué puedes hacer si tu hijo ha sido víctima?
• Habla con él del tema, escúchalo, deja que se desahogue
• Investiga con sus amigos y maestros.
• No te muestres preocupado frente a él sino que te vea con determinación y mantente positivo, hazle saber que él no es culpable y que cuenta contigo para resolver esta situación.
• Entera de la situación a su maestro y director, para que tomen cartas en el asunto. Si es necesario habla con los padres del agresor.
• No incites a tu hijo a tomar venganza, esto solo empeorará la situación.
• Si tu hijo ha sido muy dañado emocionalmente busca el apoyo de un psicólogo, sin embargo recuerda que la mejor ayuda es la de la familia. Psic. Ana Lucía Anaya
Cuida lo que es Tuyo

“Me pusieron a guardar las viñas; Y mi viña, que era mía, no guardé”. Cantares 1:6...
Hay descuidos que se pueden evitar si prestas atención, usas la prudencia y vigilas con cautela. En mi país existe un refrán que suena fuerte pero que dice: “el que tiene finca que la atienda y sino que la venda”. El amor se alimenta de detalles, cuidados y atenciones. Si amas, valoras; si valoras, cuidas y respetas. Por tal razón es importante que pases e inviertas tiempo con tu pareja. Con esa persona a la que le prometiste amor, fidelidad, atención, cuidado y compartir el resto de sus vidas en unidad.
No es solo proveer las cosas que hacen falta en el hogar. No solo es acostarse todas las noches con tu esposo(a). No es tener intimidad por simple rutina cada cierto tiempo. No es tan solo decir “te quiero” o “te amo”, es que hay que tienes que demostrarle a tu pareja ese amor que le profesas con acciones.
Demasiados casos de descuido han sido la antesala del adulterio, las infidelidades y los divorcios. Mujeres que se sienten como un objeto más de la casa. Otras que son rechazadas y rechazados. Hombre que solo sienten que en sus hogares lo ven como el proveedor y nada más. Tantas parejas, ya sean mujeres u hombres que reciben maltrato o abuso físico y verbal. Donde día a día pisotean su dignidad y lo que quisieran es correr, olvidarse de todo, escapar. Esposos que cuando llegan a sus hogares del trabajo, solo escuchan peleas, críticas, quejas y reclamos. Mujeres que después de un día agitado en el trabajo tienen que llegar a hacer todas las tareas del hogar porque el esposo ni sus familias les ayudan.
¡Cuidado con las personas que permites que entren a tu hogar! Ojo con esas personas que dicen ser tus amigas y solo vienen a tratar de robar lo que no les pertenece. Pon atención y alerta al uso que le das a la tecnología que hay en tu hogar. Que muchas veces lo que se trajo para que fuera una bendición, resulta siendo maldición. ¡Cuidado con lo que haces en tu tiempo libre o cuando estás a sola! La Biblia dice que debemos actuar con mansedumbre, astucia e inteligencia. La mujer se debe sujetar al marido, pero el marido también debe sujetarse a la esposa. El egoísmo nada bueno trae, el tratar de halar la cuerda de un solo lado, puede hacer que se rompa. ¡Amar es entregarse y compartir, no lo quieras todo para ti! No ignores las señales que te están diciendo que tu matrimonio corre grave peligro. ¡Cuidado con las comparaciones y los recuerdos de viejos amores que quieren venir a intervenir en tu presente y futuro! Que a veces, lamentablemente, no se sabe lo que se tiene hasta que se pierde o no hay remedio.
Cuida la viña que solo a ti te pertenece. ¡Es tu responsabilidad! El trabajo, las tareas, la familia, los hijos, los amigos, la Iglesia, los múltiples compromisos, los negocios y viajes, son todos importantes y necesitan de tu tiempo. Pero dale la prioridad que merece tu matrimonio. El tiempo que dediques a tu pareja es saludable, indispensable y vital. Hoy más que nunca el enemigo intenta destruir los matrimonios, pone tentaciones y fuertes pruebas porque sabe que le queda poco tiempo. Él sabe también que si destruye el matrimonio, daña las familias porque los hogares quedan rotos.
Por tal razón, dice otro refrán que “sobre aviso no hay engaño”. Hombres y mujeres que se han tomado el tiempo de leerme, es el momento de arrebatar al enemigo lo que te pertenece. ¡Reacciona y no pongas en peligro el tesoro que tanto trabajo te ha costado tener! No dañes la confianza que tú ayuda idónea depositó en ti. No juegues con los sentimientos tuyos ni de nadie. Las infidelidades duelen y quebrantan la confianza. Si ves que en tu matrimonio hay algo que está mal, dialoga y comunícate con tu pareja, no lo pases por alto y mucho menos dejes de hablarlo.
Recuerda también que las cosas materiales son buenas y útiles, pero vienen y van. El amor no se compra, el amor se regala y se recibe. El matrimonio muchas veces tiene que pasar grandes pruebas de fuego, pero dice Cantares 8:7, “las muchas aguas no podrán apagar el amor, No lo ahogarán los ríos”. Sé que esto que hoy escribo, no lo escribo por escribirlo, sé que tiene un propósito y que ministrará a corazones que desde hace tiempo han sido inquietados.
Por Brendaliz Avilés
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